El derecho a una vivienda digna no solamente hace referencia al derecho de toda persona de disponer de cuatro paredes y un techo donde encontrar refugio, sino que también implica acceder a un hogar y a una comunidad seguras en las que vivir en paz, con dignidad y salud física y mental. 
Desde la red de jóvenes observamos dependencia entre los diferentes derechos humanos, garantizar el derecho a una vivienda adecuada es algo esencial para garantizar el derecho a la familia, a la no intromisión en la vida privada, a la seguridad personal, a la salud y, en definitiva, para asegurar el derecho a la vida.

 


El hogar es la primera escuela en que se forma los hombres y mujeres, los cuales saldrán para la sociedad con el bagaje de conocimientos, de sentimientos, de costumbres, que haya aprendido en el hogar. Por esto hemos trabajado los valores y sentimientos que tienen relación con aquello que nos brinda un hogar, tales como la seguridad o el amor.